615. Eres insoportable.
La tensión no desaparece.
Paso la mañana evitando cruzarme con ella más de lo necesario. Mantengo la cabeza fría, la postura firme, la sonrisa justa. No voy a regalarle ni una grieta. Pero por dentro sigo alerta, como si el aire mismo pudiera traicionarme.
El plan exige que nos mezclemos entre la gente durante el evento de esta noche. Música, luces, rostros influyentes. Un escenario perfecto para alianzas… o trampas.
—Relájate —me dice él mientras ajusta el nudo de su chaqueta—. Pareces a punto