630. El punto donde cede el control.
No vuelve de inmediato.
Y eso es lo que me mantiene alerta.
Porque ahora sé que no necesita aparecer para estar presente.
La ausencia también es estrategia.
El bosque sigue en calma, pero ya no confío en esa quietud. La siento como una superficie que esconde algo debajo. Algo que se mueve sin hacer ruido.
Riven se ha alejado unos metros. No huye, pero necesita espacio para sostener lo que aprendió sin interferencias. Lo entiendo.
Esto ya no es solo entrenamiento.
Es adaptación constante.
Kael n