634. Me miran como si… me conocieran.
No puede ser.
Porque lo que tengo frente a mí… no encaja con nada de lo que hemos enfrentado hasta ahora.
Y eso lo vuelve más inquietante que cualquier otra cosa.
Doy un paso adelante sin darme cuenta.
Kael se mueve al instante.
—Névara.
Su voz intenta frenarme.
No lo logra.
No del todo.
Porque hay algo más fuerte ahora.
No externo.
No inducido.
Reconocimiento.
Y eso… eso no debería estar pasando.
La figura no se mueve.
Permanece entre los árboles, apenas tocada por la luz filtrada del bosque.