502. La forma en que el mundo pide algo a cambio.
La pérdida no llega como un golpe, llega como una negociación silenciosa que el mundo inicia conmigo sin pedirme consentimiento, y lo comprendo en el instante en que el aislamiento deja de sostenerse por voluntad ajena y comienza a resquebrajarse desde dentro, no porque alguien haya dado la orden de liberarme, sino porque demasiadas personas han empezado a sentir que mantenerme allí resulta más peligroso que dejarme circular, como si mi ausencia visible hubiese vuelto demasiado ruidoso aquello