Cap. 152 ¿Qué quiere?
Alba, aún pálida y con el cuerpo dolorido, era el centro silencioso de la tormenta. Escuchaba los argumentos.
—Es una trampa legal perfecta —decía Augusto, frotándose la sien.
—Impugnarlo nos llevará años. Años en los que los niños serán "herederos Samaniego" en los papeles, bajo la lupa de ese consejo de tutela.
—Pero no podemos aceptar —cortó Isabella, sus ojos eran dos brasas.
—Es sangre sucia. Es la sombra de ese hombre prolongándose sobre ellos. Alicia ya ha sufrido demasiado por ese apellido.
—¿Y si los activos se donan? —sugirió Lena, con esperanza.
—A fundaciones, a la investigación de la enfermedad que tenía Alicia…
Luther negó la cabeza, sombrío.
—La cláusula 12.C es clara. Cualquier movimiento para desviar, rechazar o deshacerse de la herencia se considera un "conflicto de interés". Podríamos perder incluso el derecho a decidir cómo se administra. Es una jaula.
En medio del debate estéril, el teléfono de Alba vibró sobre la mesa de noche. Un número desconocido. Con un prese