Cap. 152 ¿Qué quiere?
Alba, aún pálida y con el cuerpo dolorido, era el centro silencioso de la tormenta. Escuchaba los argumentos.
—Es una trampa legal perfecta —decía Augusto, frotándose la sien.
—Impugnarlo nos llevará años. Años en los que los niños serán "herederos Samaniego" en los papeles, bajo la lupa de ese consejo de tutela.
—Pero no podemos aceptar —cortó Isabella, sus ojos eran dos brasas.
—Es sangre sucia. Es la sombra de ese hombre prolongándose sobre ellos. Alicia ya ha sufrido demasiado por ese apell