Cap. 151 Piense en sus hijos
La riqueza era obscena. Astronómica. Era una fortuna que podía comprar países pequeños. Pero lo que hizo que el corazón de Alba se detuviera fueron las cláusulas adjuntas, escritas en un lenguaje legal enrevesado que, sin embargo, dejaba su intención al descubierto:
"Para garantizar que los intereses de mis nietos sean protegidos de influencias externas que puedan desviar su legado...", el testamento nombraba un Consejo de Tutela y Administración compuesto por tres miembros: el albacea Thibault