Cap. 150 Prepara el jet, Gael
Cada decisión despiadada que anunciaba lo alejaba un poco más de ese hombre. Cada "tumor" extirpado era una mancha más en su alma. Estaba usando las herramientas del monstruo —el cálculo frío, la falta de piedad— para destruir al monstruo mismo. Pero en el proceso, ¿se convertiría en algo igual, o peor?
Al final de la junta, los halcones estaban domesticados, al menos por ahora. Lucius se retiró a la oficina del piso superior, la que había sido de su padre. Se quedó de pie frente al ventanal, viendo cómo la noche se tragaba los Alpes.
Gael entró en silencio.
—Está hecho, señor. Los mercados reaccionan con volatilidad, pero los analistas ya hablan de "limpieza necesaria" y "modernización". El precio de nuestras acciones en los mercados grises… ha caído un quince por ciento.
—Bien —murmuró Lucius sin volverse. Una caída controlada. Sangría para sanar.
—Señor… —Gael vaciló—. Llegó un mensaje de la clínica. De la señora Ottum.
Lucius se volvió, rápido. Por un instante, la máscara se resqu