Cap. 147 Estoy aquí, cariño. Estoy aquí.
Lo había enviado solo para informarle. Sin esperar respuesta. Sin esperar nada. Era un acto de fe instintivo, el último cable que una madre lanza a su hijo perdido en una tormenta, sin saber si la corriente aún está conectada.
Y ahora… su hijo, ese que ella había criado, amado y visto destruirse y reconstruirse, estaba ahí. No para una junta, no para un funeral, sino listo para apoyar a Alba en este momento tan difícil para una mujer, tan vulnerable.
Había respondido al llamado primario, al qu