Cap. 119 Lo que necesites
Alba, por fin, movió la cabeza. No para mirarlo a los ojos, sino para desviar la mirada hacia un punto fijo en la pared opuesta. Su expresión era impenetrable. No había lágrimas. No había rabia visible. Solo una atención profunda, casi clínica. Estaba asimilando, escuchando, discerniendo.
Pesando cada palabra, cada temblor en su voz, contra el recuerdo del dolor en su mejilla, del sonido del golpe, de la traición que lo precedió.
Lucius vio que no recibiría una respuesta, no aún. Y no la merecía. Así que siguió, porque era todo lo que podía ofrecer: su verdad, su rendición incondicional.
—Pero… solo quiero que sepas algo —dijo, intentando calmar el temblor de su voz.
—Que te voy a apoyar en todo. Estaré a tu lado. Bajo las condiciones que tú pongas. Las que tú necesites para sanar. —Hizo un esfuerzo visible por mantener la mirada en ella, aunque ella no le devolviera la mirada.
—Alba, te he lastimado. Y sé… sé que tienes que sanar. Y yo… solo puedo esperar. Y apoyar. Desde donde tú m