Cap. 105 ¿Estás... bien?
En ese instante, todos los hombres restantes, incluido el otro falso médico, saltaron sobre Mayra. Eran demasiados. La sometieron a fuerza bruta, a pesar de que ella forcejeó y golpeó con ferocidad. La inmovilizaron contra el costado de la ambulancia.
Alba, viendo a su amiga reducida, retrocedió. Sabía defensa personal, Luther se había asegurado de eso. Pero no era tonta. Contra hombres armados y desesperados, en una situación donde su barriga falsa la limitaba, intentar pelear era un suicidio.