Mundo ficciónIniciar sesiónNo recuerdo el camino.
Solo flashes: el motor del auto rugiendo, la voz de Rosa llorando, mis manos aferradas al asiento, el miedo creciendo como una sombra viva.Sentía el cuerpo liviano, distante, como si no me perteneciera.Hasta que todo se fue apagando.En el silencio que siguió, me encontré flotando.No era sueño, ni vigilia.Era como estar dentro de un eco, un espacio sin tiempo.Delante de mí había sombras. Voces que reconocía, aunque no quisiera.—No m






