Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente me desperté más decidida, el sonido del agua en la regadera llenaba el cuarto de baño, pero no lograba ahogar el murmullo de mis pensamientos. Me miré en el espejo empañado. Había aprendido a reconocer los pequeños cambios en mi cuerpo, las formas nuevas que se insinuaban sin pedir permiso, y esa mirada distinta que ya no era solo mía.
“Hoy”, me dije en voz baja, casi como una promesa. “Hoy se lo voy a decir”.Habían pasado varias semanas desde que supe que estaba emb






