Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche, al llegar a casa, subí directamente a mi habitación. Encendí una pequeña lámpara y me senté frente al escritorio. Tomé el celular y abrí nuevamente la conversación con Matías. Todos mis mensajes seguían ahí, sin respuesta.
Escribí uno nuevo.Matías, sé que ya no quieres saber de mí, pero necesito decirte algo. No busco disculpas ni explicaciones, solo que sepas la verdad. Estoy embarazada.Mis manos temblaban. No lo envié enseguida. Lo leí una y otra vez, imaginando su






