Mundo ficciónIniciar sesiónFinalmente, se abrieron paso, cada músculo gritando, hasta el altar. Arya extendió una mano temblorosa hacia la esfera brillante, sintiendo su poder latir con una pulsación enfermiza, una vibración helada que le quemaba la palma, un eco de la oscuridad que había combatido en cada paso. Un escalofrío de repulsión y fascinación la recorrió. Sin embargo, justo cuando sus dedos estaban a punto de rozarla, una onda de energía oscura, como un puño invisible, la golpeó con una fuerza brutal, arroján







