Mundo ficciónIniciar sesiónPero todo parecía perdido cuando Elandor levantó su espada, su mirada fría y despiadada fija en Arion. La furia del tirano era palpable, y el joven noble sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
—Hoy terminarás aquí, noble tonto —espetó Elandor, su voz un susurro amenazante que cortaba el aire como un cuchillo afilado. Justo cuando parecía inevitable que la oscuridad se apoderara de todo… Un grito desgarrador resonó por toda la sala, atravesand






