Mundo ficciónIniciar sesiónTodos pensaban que aquella historia ya había terminado. Que el punto final estaba puesto y que nada más atormentaría a Helena. Todos pensaron eso, y todos, estaban equivocados. Cuando las estrellas caigan y el sol se desvanezca, la oscuridad inundará el mundo feérico, destruyéndolo por completo. Nada podrá hacer desvanecer la oscuridad esta vez. Porque, esta vez, la oscuridad deberá ser su aliada en mitad de la guerra que está a punto de estallar. -A veces la oscuridad más espeluznante, esconde la mayor de las esperanzas.
Leer másExtrañamente no había sido complicado pasar por aquel muro. Killian me había ayudado todo lo que podía y, sinceramente, preferí no abrir los ojos mientras él me ayudaba a subir. El moreno no habló mucho más conmigo mientras nos adentrábamos en aquel inmenso bosque. Hacía algunos minutos habíamos empezado a escuchar el barullo de Luz, mientras toda la ciudad se levantaba. Preferí no pensar en cómo dentro de pocas horas ya habrían dado voz a la desaparición de la futura reina Helena.Zarandeé una larga rama que estuvo a punto de golpetear mi frente, mientras me deshacía de aquellos pensamientos.Ethan.-¿Pensando en un príncipe? – Inquirió Killian, quien se encontraba a metros de mi, avanzando a pasos agigantados por la maleza.-Ethan es un rey. – Repliqué.El moreno me miró sobre su hombro mientras esbozaba una sonrisa.-No me refería a él.Entrecerré los ojos en su dirección, - yo que tú dejaría los juegos, Killian. Estas aqu
Mis ojos apenas se habían acostumbrado a la oscuridad del castillo cuando, al girarme, encontré justamente a la persona que estaba buscando. -¿Cómo sabías que te estaba buscando? – Pregunté mientras me giraba hacia Kilian. El príncipe se encontraba apoyado en una impoluta pared con una burlona sonrisa decorando sus rojizos labios. - ¿Quién ha dicho que lo supiese? Bufé, irritada por sus respuestas. Respuestas que realmente, no resolvían ninguna pregunta. – ¿Por qué sino estarías esperando? Kilian alzó una ceja, - ¿por qué el amor, con la venda en los ojos puede, siendo ciego imponer sus antojos? Fruncí mis labios, totalmente perdida ante su nueva respuesta. - ¿Qué? Él simplemente rió, separándose de su cómoda posición contra la pared. – Shakespeare. El creador humano de las historias que nos narran. Rodé los ojos ante su engreída respuesta. Él realmente tenía buena memoria literaria, pero debería ser un poco más humilde. -Sé qu
“El corazón fue hecho para ser roto- Oscar Wilde “Mis pies parecían pesados sacos mientras intentaba seguir el ritmo de mis acompañantes, quienes no intentaron ni por un solo segundo aminorar su paso, por lo que la diferencia de distancias era notoria. Ahora, mientras corría sin aliento intentando no ser atrapada, era consciente de mi absurda decisión. Si, Ethan me estaba ocultando algo, y sí, probablemente esta sería la primera vez que pisara alguna franja de tierra fuera de Luz. Pero, ¿eso merecía la pena a cambio de una enorme pelea, y probablemente poner en riesgo mi relación con Ethan? ¿Solo por pisar territorio desconocido asumiría las consecuencias de un castigo?No, probablemente con la mente fría no lo haría. Pero mientras corría, sudorosa y confundida de la razón por la cual había llegado a esto, estaba segura de que ya no podía retroceder. -Helena, ¡cuidado! – fruncí el ceño ante la alterada voz de Kilian, mientras miraba sobre mi ho
“La peor forma de extrañar a alguien es estar sentado a su lado y saber que nunca lo podrás tener. -Gabriel García Márquez”Parpadeé lentamente, mientras mis pupilas se asimilaban a la oscuridad. Las mantas me cubrían dándome calor, como un refugio escondido, y mientras los porrazos en la puerta despertaban mis agotados sentidos, supe al instante quien era. Aparté las múltiples mantas de mi cobijo, y apoyé mis descalzos pies en la fría madera, mientras me preparaba mentalmente para lo que iba a pasar a continuación. Me abrigué con una bata de terciopelo, mientras me acercaba a la puerta aporreada. Abrí esta, mientras un suspiro tembloroso salía de entre mis labios, y mi organismo se agitaba por nerviosismo. -Amor. Las palabras golpearon contra mi como una puñalada, mientras los azules ojos de Ethan me recibían. Por un instante estuve a punto de saltar a sus brazos y perdonarle cada fallo que cometió. Estuve a punto de pe
Último capítulo