Mundo ficciónIniciar sesiónEl aire de la sala ya no era denso; se había vuelto pesado, viscoso, como si cada respiración arrastrara el limo de la desesperación. Randy, con una calma espeluznante, levantó su mano de nuevo, y la oscuridad respondió a su voluntad, no solo vibrando, sino gimiendo con un poder primordial. Arya y Arion no se miraron; sus ojos ya estaban fijos en el enemigo, una comunicación muda de una vida de lucha compartida. No podían dudar. No había lugar para eso. Con un último aliento compartido de cor







