La Bendición

El despacho privado se sentía como una cápsula del tiempo. El único sonido era el crepitar lejano de la leña en la chimenea y el latido ensordecedor del corazón de Luciana.

Estaban sentados en el sofá Chester de cuero oscuro. Ethan no le soltaba la mano. Su agarre era un cable a tierra, lo único que impedía que Luciana saliera flotando o se desmoronara.

Frente a ellos, Richard parecía haber envejecido diez años en los últimos diez minutos. Ya no era el tiburón de Wall Street. Era un hombre viejo, mirando la nieve caer tras el ventanal, perdido en la memoria de un amigo muerto.

—Eduardo... —empezó Richard, y su voz tenía una textura arenosa que Luciana nunca había escuchado—. Eduardo era más que un amigo. Era el hermano que la vida me dio.

Richard se giró lentamente, apoyando ambas manos en la empuñadura de plata de su bastón. Sus ojos azules, normalmente fríos como el hielo, estaban nublados por la nostalgia.

—Cuando tus padres murieron, Luciana, Eduardo se rompió. Nunca lo viste, era
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP