Viernes, 9:47 AM.
Luciana llegó al edificio de la Escuela de Negocios de Columbia con quince minutos de anticipación, todavía sintiendo las sábanas de Ethan en su piel.
Había pasado la noche en su departamento—como la mayoría de las noches esa semana—y habían salido juntos esa mañana después de que él insistiera en prepararle desayuno.
Tres eventos en dos días. Una compra impulsiva de medio millón de dólares. Y ahora, tres horas de taller donde Stefan Vanderbilt tendría acceso completo a ella