La tarde caía sobre la casa mientras Cassandra ordenaba su armario. Era una de esas tareas que siempre postergaba, pero que ahora, con Thomas de regreso en su vida y tantas emociones revueltas, se había convertido en una especie de terapia. Doblar, colgar, organizar. Acciones mecánicas que le permitían mantener la mente ocupada.
Fue entonces cuando sus dedos rozaron algo suave, escondido en el fondo del armario. Una bolsa de plástico transparente que protegía una tela blanca como la nieve. El c