El otoño había llegado a Riverdale con su paleta de ocres y dorados. Las hojas caían perezosamente sobre la acera frente a "Páginas Compartidas", la librería que Cassandra había inaugurado seis meses atrás. El letrero de madera, tallado a mano por Thomas, se mecía suavemente con la brisa mientras el sol de la tarde se filtraba por los amplios ventanales, proyectando figuras danzantes sobre los estantes repletos de libros.
Cassandra acomodó una pila de novelas recién llegadas mientras observaba