El camino de regreso al campamento parecía una marcha fúnebre.Stefano arrastraba los pies, agarrado a mi hombro.
Algunos rostros aparecieron entre los árboles, eran guerreros del Norte, al vernos cruzaron los brazos, evaluándonos, mi manada, los Hijos del bosque se agruparon, en sus ojos puede ver preocupación, los Lobos de la Tormenta nos observaban, poniendo atención en su Alfa aferrado a mis hombros.
Kael salió de entre la penumbra, su mirada pasó de Stefano a mí, la intensidad de su mira