NARRADOR OMNISCIENTE
Rosalía no estaba invitada en la boda, pero dentro del montón de asistentes se había colado, completamente diferente a lo que acostumbraba para no llamar la atención.
Se quedó en la parte trasera de la iglesia y pudo ver de primera plana el desplante de Amelie. No pudo evitar sorprenderse: eso no estaba entre sus planes.
Sacó rápidamente el teléfono de su bolso y comenzó a teclear con rapidez:
«La maldita aparecida no vino, abandonó a Damián.»
Al otro lado de la línea, Lo