Capítulo 64. Un amor así
Michael se echó a reír cuando Guadalupe estacionó frente a la casa Coppola.
—Dijiste que me llevarías a un bar mexicano buenísimo y me regresas a casa, bien jugado, me engañaste como a un niño.
Guadalupe sonrió mostrando los hoyuelos haciéndola ver pícara y hermosa.
—No te he mentido, es que no conoces esta casona.
Ambos entraron y Guadalupe atravesó el área de piscina y abrió una división que dio apertura a un salón de fiesta.
Guadalupe dejó la amplia estancia con luz negra y se