Capítulo 54. Confianza
Victoria maldijo su mala suerte, pero no le bajó la cabeza a Ivo.
Este entró a la oficina y en primer lugar observó a Lina.
—Lina, Lina —Ivo chasqueó la lengua—. Tú no te cansas de meterte en problemas.
—Yo no quiero problemas, te lo juro que desapareceré, por favor fantasma, olvidemos esto, fue un error haber venido.
—Ya lo creo que sí —comentó Ivo con suavidad y se acercó a Lili y pasó su mano por el cabello con ternura.
— ¡Suéltala desgraciado! —Espetó Victoria.
— ¿Qué hace