CAPÍTULO 25. Cartas ocultas.
Han pasado varios días desde el accidente. Valentina ya no usa muletas. El médico le ha dado el alta y aunque su pierna todavía se resiente, camina con lentitud por los pasillos de la mansión. Cada paso le devuelve un poco de independencia, pero lo que más aligera sus días no tiene nada que ver con su cuerpo.
Alejandro no está. Y su ausencia se siente como un alivio.
Hace días que no lo ve. Y aunque debería inquietarla, en realidad, respira mejor. La casa parece menos fría, menos tensa. Se sien