Natalia Bernal:
Me sentí como si el universo entero se estuviera burlando de mí. De todas las personas en el mundo, tenía que ser precisamente Adrián y su esposa quienes me tocaban atender. Era como si la mala suerte se hubiera concentrado en mí en ese preciso momento. Mi corazón latía con fuerza mientras caminaba hacia su mesa, tratando de mantener la compostura y ocultar mi incomodidad. La tensión en el aire era palpable, y cada paso que daba parecía más pesado que el anterior.
Con una so