El pasado de Adrián.
Adrián Fontana
Me encuentro completamente molesto; el miserable de Álvaro ha pasado todos los límites y no se lo perdonaré. Siento un fuego abrasador en mi pecho, mis manos están temblando y no puedo dejar de apretar los puños. Me he refugiado en mi despacho, intentando calmarme, intentando encontrar un resquicio de tranquilidad. Me siento en mi silla de cuero, girándola hacia la ventana para evitar cualquier distracción, mirando el horizonte con la esperanza de que la vista me apacigüe.
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