Como ocurre la mayoría de las noches, me congelé en mi habitación debido a que el aire acondicionado está roto. Por ello, tomé unas cobijas y me dirigí hacia la sala...
Para llegar a la sala, debí pasar por las habitaciones, y en la de Clara, no pude evitar escuchar gemidos que provenían de su cuarto. Es evidente lo que está haciendo con Adrián.
Ella insistió en que su departamento está inundado y debe quedarse a dormir esta noche con nosotros.
Los ignoré y me acerqué a la chimenea, la encen