—¿No?
Rubí se apartó un poco, observándolo sin comprender.
—¿Para qué querrías que tu padre volviera a tomar el poder de la empresa? —Su voz era suave, pero con implicaciones letales—. ¿Acaso no es cierto que te ha tratado mal todos estos años?
Escucharle afirmar aquello la hizo estremecer. Porque sí, era consciente de que su padre había sido duro y cruel, pero siempre lo justificó de alguna u otra manera, siempre se decía a sí misma que esto era debido al miedo que debió sentir cuando estuvo