Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana en Nápoles tenía ese tipo de luz que no iluminaba nada, solo revelaba las sombras que siempre estuvieron allí, esperando. Había dejado la mansión Salvatore antes del amanecer, en silencio, sin avisarle a nadie; necesitaba un lugar donde la respiración no sonara como un acto de guerra y donde el mundo no pareciera construido para estallar bajo mis pies. La ciudad despertaba con lentitud, con un murmullo







