**LEONARDO**
—Tú y yo. —Sin máscaras, sin balas. —Solo uno quedará en pie.
—El juego está a punto de empezar —susurra, preparando su cuerpo, girando los hombros como un depredador que huele la sangre.
Camino hacia él sin dudar. Cada paso retumba dentro de mí como un tambor de guerra. Cuando llego, no hay espacio para pensar. Solo instinto.
Ángel no titubea: balancea el arma en un barrido rápido que pretende acabar antes de que empecemos en serio. Me agacho justo a tiempo, siento el roce del met