**LEONARDO**
El día amanece despejado, como si el cielo también hubiera decidido darnos una tregua.
Nos quedamos en el hotel donde Camila se había estado hospedando. Es uno de esos lugares tranquilos, con aroma a flores frescas y madera pulida, donde el silencio se siente amable.
El sol se cuela por las cortinas, bañando la habitación con una luz dorada.
Nos preparamos para el encuentro.
Ella elige un vestido color crema, ligero, que se mueve con cada paso como si el aire la siguiera. Su cabell