Fue tras el segundo plato cuando Jean-Paul dejó caer la copa sobre la mesa con un golpe seco y se recostó, abandonando el inglés definitivo.
—Votre directeur est une belle statue, Viviana —comentó Jean-Paul en francés, con una sonrisa de medio lado que no llegaba a los ojos—. La prensa internacional especula demasiado sobre el verdadero equilibrio de poder en su junta directiva.
Viviana dejó escapar una risa ligera, musical, perfectamente modulada para el entorno, antes de responder en el mi