Mundo ficciónIniciar sesiónDANTE
Al día siguiente, fui a primera hora a resolver algunos asuntos con Georgina, mi publicista y una gran amiga. Estábamos en una cafetería cerca de su oficina, no quiso recibirme allí porque no quería una charla formal y eso solo significaba una cosa: tenía todo un cuestionario preparado para mí.—Sabía que entre tú y esa chica había o hay algo. Durante nuestra cena en ese restaurante no parabas de mirarla —dijo revolviendo el azúcar en su café con esa sonrisa






