Leonor tenía las manos frías, demasiado frías, como si la sangre hubiera decidido abandonarla junto con la calma que antes intentaba sostener.
Aún sus lágrimas bajaban por sus mejllas ante la vista de las enfermeras qué se cuestionaban aquel enfrentamiento entre Emily y ella. No era de esperarse qué rumores se hubieran esparcido entre los médicos y enfermeras.
Leonor intentaba mantener sus lágrimas controladas cada que alguien pasaba frente a ella, sin poder lograrlo.
Tenía un día y medio de e