Mundo ficciónIniciar sesiónEl Salón del Consejo Real nunca había parecido tan imponente como en esta mañana de octubre, cuando las primeras hojas doradas comenzaban a caer sobre los jardines del palacio como lágrimas de los dioses. Isabella observó desde la galería superior —un privilegio que había tenido que negociar con Lady Cordelia mediante una promesa de asistir a tres lecciones adicionales de protocolo— como los miembros del Consejo tomaba







