Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de las botas de cuero contra el mármol resonó a través del pasillo más olvidado del palacio, donde las antorchas colgaban de soportes oxidados y las sombras danzaban como espíritus inquietos. Isabella había seguido las instrucciones de Sebastián al pie de la letra: tres puertas después de la escalera que descendía hacia las mazmorras abandonadas, girar a la izquierda en el corredor donde el retrato de la reina







