Mundo ficciónIniciar sesiónAmara Laveau lo tiene todo: belleza, éxito y el talento único para diseñar las prendas más codiciadas del mundo. Pero hay algo que no puede controlar: el mandato de su padre. Para heredar la prestigiosa empresa familiar, deberá casarse en menos de 30 días, un desafío que pone en juego no solo su futuro profesional, sino también su libertad. Desesperada, encuentra una solución audaz en el lugar menos esperado: Liam Kane, su imponente y enigmático guardaespaldas, un exmilitar con un pasado tan marcado como su sentido del deber. Él necesita el dinero, y ella, un esposo. Así nace un acuerdo: un matrimonio por contrato, sin emociones ni compromisos. Pero mientras enfrentan la presión de los medios, la intromisión de la familia y la chispa de los celos, lo que empezó como un frío pacto comienza a derretirse bajo el fuego de una atracción irresistible. Las líneas entre lo profesional y lo personal se difuminan, y ambos descubren que el amor verdadero no sigue reglas ni contratos. Sin embargo, el amor no basta para escapar del peso de los secretos que los persiguen. Con el reloj avanzando y las sombras del pasado al acecho, ¿podrán Amara y Liam forjar un futuro juntos? CONTRATO DE ACERO es una apasionante historia de amor, sacrificio y redención que demuestra que, a veces, el mayor riesgo es abrir el corazón.
Leer másLos días pasan con una lentitud insoportable, como si el tiempo mismo hubiera decidido castigar a Amara obligándola a vivir cada hora con una claridad dolorosa, sin permitirle escapar ni un segundo de la cadena de decisiones y malentendidos que han terminado por romper algo que ella había llegado a creer indestructible, y mientras la mansión que alguna vez estuvo llena de voces, de pasos y de pequeñas rutinas familiares se convierte en un espacio demasiado grande para una sola persona, la ausencia de Liam comienza a sentirse como una presencia constante, como una herida abierta que no deja de latir.Las habitaciones siguen siendo las mismas.Los muebles permanecen en su lugar.Las fotografías familiares continúan sobre las mesas y en las paredes, mostrando momentos de felicidad que ahora parecen pertenecer a otra vida, a otra versión de ellos mismos que existía antes de que el escándalo del sabotaje y las acusaciones públicas transformaran su matrimonio en un campo de batalla donde la
Amara apenas recuerda cómo llega a la empresa esa mañana, porque desde el instante en que abre los ojos y vuelve a escuchar en su memoria el eco del portazo con el que Liam abandonó la casa la noche anterior, todo dentro de su cabeza comienza a girar con una velocidad que no le permite pensar con claridad, y lo único que permanece firme entre el caos de emociones es una certeza feroz que arde como una llama en el pecho: alguien está manipulando cada pieza de esta tragedia, alguien ha decidido destruir su matrimonio, su empresa y su nombre al mismo tiempo, y por alguna razón que no logra explicar con palabras pero que siente como un instinto primitivo, ese alguien tiene relación directa con Jean Pol.Por eso entra al edificio de Laveau sin saludar a nadie, atravesando el vestíbulo con pasos rápidos que resuenan contra el mármol del suelo, ignorando las miradas nerviosas de empleados que se apartan al verla avanzar con el rostro endurecido por una furia que no intenta ocultar, porque du
La puerta se cierra con un golpe seco que atraviesa la casa como una onda expansiva, y durante unos segundos Amara permanece inmóvil en medio del salón, incapaz de moverse, incapaz incluso de respirar con normalidad, mientras el eco de ese portazo parece repetirse dentro de su pecho con la misma violencia con la que Liam acaba de arrancarse de su vida, dejándola rodeada por un silencio tan espeso que resulta casi irreal, como si el mundo entero hubiese decidido detenerse para obligarla a enfrentarse a las consecuencias de un momento que ninguno de los dos supo detener a tiempo.El televisor continúa encendido.Las pantallas parpadean.Los titulares se repiten con una insistencia cruel que parece diseñada para clavar cada palabra en su mente una y otra vez.“NUEVAS PRUEBAS CONTRA LIAM KANE.”“ESCÁNDALO EMPRESARIAL: SABOTAJE EN EL DESFILE LAVEAU.”“EL ESPOSO DE AMARA LAVEAU EN EL CENTRO DE LA CONSPIRACIÓN.”Amara aprieta los dedos contra el borde de la mesa hasta que los nudillos se vue
Amara lo observa con una inquietud que comienza como una sombra pequeña en el fondo del pecho, pero que crece con cada segundo que pasa mientras Liam permanece inmóvil frente al televisor apagado, sosteniendo el control remoto con una tensión visible en los dedos, como si el objeto pesara mucho más de lo que debería pesar un simple aparato de plástico, y esa quietud suya, esa manera de mirar la pantalla negra sin parpadear, despierta en ella una sensación extraña, una mezcla de miedo y presentimiento que la obliga a hablar aunque su voz salga más débil de lo que pretendía.–¿Qué pasa?Liam no responde.Ni siquiera la mira.Solo presiona el botón de encendido.El televisor cobra vida con un destello de luz que llena la sala, y durante un instante el sonido del canal aparece distorsionado, como si incluso el aparato necesitara acomodarse a la gravedad de lo que está por mostrar.Un noticiero.Luego otro.Liam cambia de canal.Luego otro más.Y otro.Amara tarda apenas unos segundos en d
La noche se extiende sobre la ciudad con una calma engañosa, esa calma densa que suele preceder a los momentos en los que una vida entera cambia de dirección sin previo aviso, y dentro de la casa que alguna vez había sido un refugio silencioso para Amara y Liam, el aire parece cargado de una tensión tan espesa que incluso el sonido lejano del tráfico parece apagarse al cruzar las ventanas.Amara permanece de pie en el centro de la sala, sosteniendo la carpeta que Jean Pol le entregó horas antes, aunque en realidad no la sostiene con las manos sino con una mezcla de rabia, incredulidad y miedo que todavía no termina de transformarse en palabras, porque desde que salió de la oficina de Laveau no ha dejado de repetirse que debía hablar con Liam antes de que todo aquello creciera hasta convertirse en un escándalo irreversible, aunque en el fondo de su pecho una voz insistente le susurra que quizás ya es demasiado tarde.La puerta se abre.Liam entra.No parece sorprendido de verla esperán
–No vuelvas a hablar de mi matrimonio.–Tu matrimonio –dice Jean Pol con una sonrisa apenas perceptible– está destruyendo tu empresa.–¡Basta!Ella golpea la mesa con fuerza, haciendo vibrar las hojas del dossier. –No voy a permitir que uses esta situación para atacarlo.–No estoy atacándolo –responde él con calma.– Estoy mostrándote lo que todo el mundo va a ver cuando esta información salga a la luz.Amara lo mira con incredulidad.–¿Piensas hacerlo público?–Si no actuamos antes, alguien más lo hará.La tensión se vuelve casi insoportable.Amara se lleva una mano a la frente.–Esto… no puede estar pasando.Jean Pol observa su reacción con atención. –El inversor japonés acaba de confirmar su retirada definitiva –añade con voz baja.– Y la nueva campaña de Maison Verne está utilizando el escándalo del desfile para insinuar que Laveau es una empresa caótica y poco confiable.–Lo sé –dice Amara entre dientes.– Llevo toda la semana intentando contener el daño.–Entonces entiende esto –cont





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