Denayt.
Nunca había deseado tanto salir de un lugar, como de esa mansión.
La máscara me sofocaba, me robaba el aire, los tacones me estaban partiendo los pies, y el murmullo constante de voces me estaban volviendo loca. Ni siquiera entendía cómo había logrado sobrevivir en medio de esa jauría de depredadores. Cuando Vincent tomó mi brazo sentí que al fin podía respirar de nuevo, nos dirigíamos a la salida, eso era bueno. Aunque él parecía más frío de lo normal, eso último que sucedió en ese s