Cuando salí de la mansión era de noche. El trayecto hasta el aeropuerto privado se me hizo breve, aunque mi cabeza no dejaba de dar vueltas. Siempre me causaba nervios subirme a un avión. Cuando empecé a subir las escalerillas lo primero que imaginé;
Vincent debe estar adentro.
La verdad me daba miedo viajar a un lugar desconocido sola. Mi único alivio era saber que Declan también viajaba conmigo. Una vez dentro del jet, noté a Gabriel y a mi profesor Esteban. Saludé y me acomodé en mi luga