23 de Diciembre.
No quería que la reunión se llevara a cabo en mi oficina así que le pedí a Gabriel que los citara en uno de mis clubs, un lugar de exclusividad y discreción. El salón privado en la parte alta era perfecto. Lejos del bullicio del mundo exterior, ahí empezaría con lo más importante. Elegir a las personas que tendrían que moldearla.
Entré sin necesidad de anunciarme. Gabriel ya los había reunido: cuatro personas sentadas a lo largo de la mesa ovalada, cada uno con sus carpetas p