Mundo ficciónIniciar sesiónViernes por la tarde, 300 km al norte de Moscú.
Un refugio de madera y piedra perdido en el bosque de abetos, el único lugar donde Viktor prometió “desconectar del mundo por 48 horas”. Solo ellos tres: él, Sofía y Alexei. Ni Dimitri, ni guardias, ni teléfonos con cobertura. Solo nieve, silencio y una chimenea que ya crepita desde que llegaron. Pero Rusia no entiende de planes románticos. A las 20:14 l






