Capítulo 225: Donde nace lo verdadero.
El caos dentro de la clínica no era un caos desordenado, sino uno preciso, medido, urgente. Las luces blancas iluminaban cada rincón con una frialdad casi cruel, el sonido de pasos acelerados, puertas abriéndose y cerrándose, instrumentos siendo preparados, voces que daban órdenes con rapidez pero sin perder el control. Todo se movía como un engranaje perfectamente aceitado, y en el centro de todo… Elena.
La camilla avanzaba por el pasillo mientras ella apretaba los dientes, las manos tensas