Capítulo 220: Bajo el mismo aroma.
La mañana llegó sin pedir permiso, suave, silenciosa… casi engañosa.
El cielo estaba cubierto por una capa gris clara, la nieve aún descansaba sobre los árboles como si nada hubiera pasado la noche anterior, como si aquella visita, aquella amenaza, aquel nombre… no hubiera cambiado el rumbo de todos. Pero dentro de la cabaña, la calma era distinta. No era ignorancia. Era preparación.
El aroma del desayuno fue lo primero que llenó el ambiente.
Pan caliente, algo dulce, café recién hecho… y