Mundo de ficçãoIniciar sessãoSofía se quedó inmóvil en el pasillo, la mano apoyada en la pared fría, el corazón latiendo tan fuerte que parecía querer salir del pecho. La puerta entreabierta dejaba escapar los gemidos, las palabras, el olor a sexo y perfume caro.
Y entonces lo vio. A través de la rendija, Viktor encima de Anastasia, espalda arqueada, embestidas brutales, manos agarrando esa cintura de avispa que tanto alababa. Anastasia reía entre jadeos, uñas clavándose en su e






