Capítulo 148: El picnic bajo el sol de Marzo.
Ya había pasado una semana desde que el pequeño gatito llegó a la mansión. El gatito gris, ahora con la pata vendada y el pelo más limpio, se había convertido en una sombra suave que seguía a los niños por toda la casa. Dormía acurrucado entre Alexei y Nikolai por las noches, ronroneaba cuando Sofía lo cargaba y hasta se dejaba acariciar por Viktor cuando nadie miraba.
La mansión parecía más llena que nunca, risas que rebotaban en las paredes, maullidos suaves que se mezclaban con los gorgote