Capítulo 135: El día que los dragones se separaron.
La clase de esa mañana era tranquila como cualquier otra. La maestra dibujaba letras en la pizarra, los niños repetían en coro, algunos se removían en sus sillas, otros garabateaban en los márgenes de sus cuadernos.
Alexei y Misha estaban sentados juntos en la segunda fila, como siempre, Alexei levantaba la mano cada dos minutos, Misha, más callado, pero atento, copiaba las letras con cuidado. De vez en cuando se miraban y sonreían, recordando el dragón de dos colores que habían terminado el