Capítulo 134: El camino de regreso.
El todoterreno gris de Carl se detuvo frente a la mansión exactamente a las seis. El sol ya se había escondido detrás de los pinos y la nieve empezaba a brillar bajo las luces exteriores. Carl bajó la ventanilla solo lo suficiente para que Misha lo viera desde la puerta principal. Alexei estaba a su lado, todavía con los crayones en la mano, despidiéndose con una palmada en el hombro y un “¡nos vemos mañana, dragón azul!”.
Misha sonrió, pequeño pero real, y corrió hacia el auto con la mochil