Capítulo 119: Preparativos y pañales.
La mansión a las afueras de Moscú había despertado de un largo sueño. Las ventanas abiertas dejaban entrar el aire fresco del bosque, el olor a pino y nieve derretida se mezclaba con el aroma de café recién hecho que salía de la cocina. Todo estaba en su lugar, los muebles cubiertos de polvo habían sido limpiados, las cortinas corridas, las camas tendidas. Era como si la casa misma hubiera estado esperando que la familia volviera para volver a respirar.
Sofía, Ana y Doña María no perdieron tie